Estas palabras son parte de Hebreos 13:16, un pensamiento biblico que me recuerda lo bueno e importante de compartir con otros, espero que les guste lo que aqui puedan encontrar
miércoles, 29 de septiembre de 2010
"Tal vez sea una simple canción"
Juliana ya no se levantaba, y se le iban las horas mirando por la ventana. No era fácil hacerle compañía porque ya no me recordaba. Se quedaba mirándome fijamente sin reconocerme. Un día le pregunté: ",Piensa en Jehová todavía?" Le conté una experiencia y le hice más preguntas, pero no dio muestras de entenderme. Entonces comencé a entonar un cántico. Lo que ocurrió a continuación fue muy emocionante.
Ella giró la cabeza, me miró y empezó a cantar. Como no me sabía todo el cántico en tagalo, tuve que parar, pero Juliana siguió cantando: ;se acordaba de las tres estrofas! Enseguida le dije a mi acompañante que le pidiera un cancionero a una Testigo que vivía al lado. Regresó al instante. No me acordaba del número del cántico, pero por casualidad abrí en la página correcta y volvimos a cantar todo el cántico juntas. Cuando le pregunté si se sabía algún otro, comenzó a entonar una vieja canción de amor filipina.
"No, Juliana le dije, no me refiero a una canción de la radio, sino de las que cantamos en el Salón del Reino (Centro de reunión de los Testigos de Jehová) ." Entonces me puse a entonar otro cántico, y ella se me unió. Sus ojos cobraron vida, desapareció la mirada perdida y se le dibujó una amplia sonrisa.
Unos vecinos, que habían salido de sus casas para ver de dónde venían aquellas voces, se quedaron frente a la ventana mirando y escuchándonos. ;Qué efecto tan poderoso produjo la música en Juliana! Le hizo recordar la letra del cántico.
Aprendí con esto que nunca se sabe qué penetrará la oscuridad en la que viven sumidos quienes no pueden comprender o comunicarse. Tal vez sea una simple canción.
Poco después. Juliana falleció. Me vino a la memoria aquel rato con ella cuando escuché las conmovedoras melodías que los testigos de Jehová grabaron en 2009. Si desea escuchar una de ellas haga clic aquí.
lunes, 27 de septiembre de 2010
De diminuta bellota a roble majestuoso
Puede vivir más de mil años y alcanzar los 40 metros (130 pies) de altura. Los robles centenarios destacan por sus enormes troncos y frondosas copas. Aunque Gran Bretaña solo cuenta con dos especies autóctonas, existen unas cuatrocientas cincuenta variedades en el mundo. Todas tienen en común su semilla: la diminuta bellota.
Ningún otro árbol de ese país alberga mayor variedad de fauna, que incluye gran cantidad de especies de insectos. A muchas orugas les encanta darse un festín con sus tiernas hojas de verano. Pero él sabe defenderse, pues cuando sus hojas maduran generan taninos poco apetitosos.
Multitud de habitantes pueblan cada uno de sus rincones. La diversidad de insectos atrae a innumerables pájaros y arañas. Los escarabajos se llevan todo lo que encuentran bajo la gruesa y agrietada corteza. En el interior de los troncos huecos se hospedan búhos y colonias de murciélagos. Y entre las raíces buscan refugio animales pequeños como ratones, topillos, conejos, tejones y zorros.
El roble tiene su propio sistema de eliminación de residuos. Cada ejemplar se deshace todos los años de un cuarto de millón de hojas. Hongos y bacterias las descomponen y reciclan sus nutrientes para que el suelo los absorba. Hay años en que un solo árbol produce hasta cincuenta mil bellotas, víveres que en su mayoría almacenan o devoran pájaros y otros animales. Los escarabajos y los ácaros dan cuenta de las ramas secas y dejan la corteza para los hongos.
La madera de roble es excepcionalmente fuerte y duradera. Sirvió para la construcción de una flota de sólidos barcos que contribuyó a la dominación marítima de la armada británica durante muchos años. Hasta el día de hoy, esta madera sigue siendo muy apreciada. Ha sido por mucho tiempo una de las preferidas para construir casas y hacer muebles de calidad. Además, resulta ideal para fabricar toneles destinados al añejamiento de vinos y cervezas.
Este árbol, elemento esencial del paisaje británico, goza de justa admiración por su fuerza, permanente utilidad y resistencia. Que una bellota diminuta se convierta en un majestuoso roble es otra maravilla de la creación.
sábado, 25 de septiembre de 2010
¿Cómo superar la tristeza?
Cuando mis amigos tienen problemas, allí estoy yo para ayudarlos y hacerlos sentir mejor. Pero entonces -y esta es la parte que casi nadie sabe-, al llegar a casa, me encierro en mi cuarto y empiezo a llorar. '' (Kellie)*
Cada vez que estoy triste, me aíslo. Si me invitan a salir, invento una excusa para quedarme. Soy un experto en ocultarle a mi familia mi tristeza. Ellos creen que estoy bien. " (Ricardo)
TE HAS sentido alguna vez como Kellie o Ricardo? Si así es, no te apresures a pensar que algo anda mal en ti. Lo cierto es que todos nos ponemos tristes de vez en cuando. De hecho, la Biblia habla de hombres y mujeres fieles que pasaron por momentos de aflicción.
En algunas ocasiones sabrás por qué estás melancólico; en otras no. Anna, de 19 años, comenta: "No tienes que pasar por una experiencia traumática para sentir tristeza; puede darte cuando sea, aunque no tengas problemas. Es extraño, pero sucede"
Sin importar la causa, si es que la hay, ¿qué puedes hacer cuando te invade la tristeza? Fíjate en los siguientes consejos.
1. Habla con alguien. La Biblia declara: "Un compañero verdadero ama en todo tiempo, y es un hermano nacido para cuando hay angustia" (Proverbios 17:17).
Kellie: "Es increíble, pero hablar con alguien y saber que me entiende es un alivio. Siento como si arrojaran una cuerda para ayudarme a salir del hoyo en el que estaba atrapada"
Sugerencia: Escribe el nombre de un amigo de confianza con quien puedas hablar cuando te sientas triste.
2. Ponlo por escrito. Si la tristeza nubla tu manera de ver las cosas, trata de escribir lo que piensas. El rey David, por ejemplo, expresó un profundo pesar en algunos de sus salmos (Salmo 6:6). Poner por escrito tus sentimientos puede ayudarte a "salvaguarda[r] la sabiduría práctica y la
capacidad de pensar" (Proverbios 3:21).
Elena: "Escribir me ayuda a organizar la maraña de pensamientos que me invade cuando estoy depre. Si expresas tus sentimientos y haces lo posible por aclararlos, te sientes mejor"
Sugerencia: Hay quienes acostumbran tener un cuaderno disponible. ¿Por qué no haces tú lo mismo? De este modo, cuando estés triste, podrás describir tus sentimientos y las razones por las que te sientes así. Al cabo de un mes vuelve a leer lo que escribiste. Si entonces te sientes mejor,
anota lo que te ayudó.
3. Cuéntale a Dios tus inquietudes. Si lo haces, la Biblia asegura que "la paz de Dios que supera a todo pensamiento guardará [tu corazón] y [tus] facultades mentales" (Filipenses 4:7).
Esther: "Aunque trataba de entender por qué me sentía tan desanimada, no lo lograba. Le pedí a Jehová que me ayudara a ser feliz. Estaba cansada de sentirme tan mal sin razón, pero por fin superé esos sentimientos. Uno nunca debe menospreciar el poder de la oración"
Sugerencia: Utiliza Salmo 13,9:23, 24 como modelo para orarle a Jehová. Ábrele tu corazón y pídele ayuda para entender el motivo de tu tristeza.
Además de estos consejos, cuentas con la valiosa ayuda de la Palabra de Dios (Salmo 119:105). Llenar tu mente de ideas positivas extraídas de algunas porciones de la Biblia puede tener un buen efecto en lo que piensas, sientes y haces (Salmo 1:13). El libro bíblico de Hechos, por ejemplo, contiene emocionantes relatos que de seguro te animarán. El volumen 2 del libro Lo que los jóvenes preguntan. Respuestas prácticas, editado por los testigos de Jehová, puede ayudarte a sacarle
provecho a tu lectura de la Biblia. Allí, en los nueve apartados titulados "Buenos ejemplos", aprenderás sobre personajes bíblicos como José, Ezequías, Lidia y David. De hecho, en la página 227 verás de qué manera el apóstol Pablo venció los sentimientos negativos que le causaron sus propios
errores.
Ahora bien, ¿qué hay si, a pesar de tus esfuerzos, no mejora tu estado de ánimo?
Cuando la tristeza no desaparece
"Algunas mañanas dice Raúl pienso que sería más fácil quedarme en la cama para no tener que enfrentar otro día sin sentido." Al igual que muchos, Raúl padece de depresión clínica. Varios estudios indican que 1 de cada 4 jóvenes sufre de algún tipo de depresión antes de llegar a la
adultez.
¿Cómo puedes saber si tienes depresión? Algunos de los síntomas son los siguientes: marcados cambios de humor y conducta, aislamiento social, pérdida de interés general, alteraciones en el apetito y el sueno, así como sentimientos de inutilidad o de culpa sin razón.
Es cierto que casi todos hemos tenido uno o varios de dichos síntomas alguna vez. No obstante, si estos persisten durante unas cuantas semanas, ¿por qué no les dices a tus padres que te gustaría buscar ayuda profesional? Un doctor tal vez pueda ayudarte a determinar si tu tristeza se debe a razones médicas. (Tras un periodo de tristeza prolongado, algunos jóvenes han pensado en quitarse la vida. Si este es tu caso, habla sin demora con un adulto de confianza. Hallarás más información en ¡Despertad.' de mayo de 2008. páginas 26 a 28).
Si padeces de depresión clínica, no tienes por qué avergonzarte. Con tratamiento médico adecuado, muchos de los que sufren de esta enfermedad llegan a sentirse mejor, como tal vez no se habían sentido desde hacía tiempo.
Por lo tanto, sea que tu desánimo se deba a la depresión o no, ten presentes las consoladoras palabras de Salmo 34:18: "Jehová está cerca de los que están quebrantados de corazón; y salva a los que están aplastados en espíritu"
Y a ti, ¿te hace bien llorar?
"No soy de mucho llorar, pero es algo que necesito hacer en mis momentos de tristeza. Llorar con ganas me ayuda a recuperarme, a pensar bien las cosas y a ver el futuro de manera más positiva." (Liliana.)
¿Cómo puede levantarte el ánimo la compañía de otras personas?
"Sé que no debo aislarme cada vez que estoy triste. Claro, a veces tengo que estar sola para entender lo que siento e incluso darme una buena llorada. Pero después necesito estar rodeada de gente para sacarme de la cabeza lo que me haya puesto triste." (Cristina.)
LO QUE OPINAN OTROS JOVENES
“Si pienso demasiado en mí, me viene la tristeza. Pero cada vez que puedo hacer cosas por otros, me concentro en ellos, y ayudarlos me pone bien. "
“Seguir un buen programa de ejercicio me mantiene de buen humor porque me ayuda a sentirme bien conmigo misma y a descargar mis energías. Acabo tan cansada que no me quedan fuerzas para estar triste."
Por lo tanto, sea que tu desánimo se deba a la depresión o no, ten presentes las consoladoras palabras de Salmo 34:18: "Jehová está cerca de los que están quebrantados de corazón; y salva a los que están aplastados en espíritu"
sábado, 24 de julio de 2010
¿Qué necesitamos para ser felices?
Para vivir, todos tenemos que respirar, comer y beber. ¡Hasta los animales lo necesitan! Pero nosotros precisamos algo más para ser felices: comprender cuál es el sentido de la vida. Y el único que puede satisfacer esas necesidades el Creador. De ahí que Jesús dijera:"No de pan solamente debe vivir el hombre, sino de toda expresión que sale de la boca de Jehová"(Mateo 4:4). Así pues, solo seremos realmente felices si reconocemos que tenemos esa necesidad y, para satisfacerla, nos acercamos a Jehová, el “Dios feliz"(1 Timoteo 1:11).Además, él nos ofrece algo esencial para nuestra felicidad: la esperanza de un futuro mejor.
Para ser verdaderamente felices debemos comprender cuál es el sentido de la vida
Por tanto, para disfrutar de vida eterna en la Tierra, hay que ejercer fe y ser obedientes a Dios. ¿Se imagina viviendo entre personas pacíficas, sin envejecer nunca? Con razón, la Biblia dice: "Regocíjense en la esperanza" (Romanos 12:12). Sin embargo, Jesús también dio algunas claves para ser felices en la actualidad.
Es verdad que hacer cosas por los demás nos hace muy felices. Sin embargo, ninguna felicidad es comparable a la que se siente al servir a Dios. Según indicó Jesús, ni siquiera se puede comparar con la alegría que sienten los padres por los logros de sus hijos. En una ocasión, "cierta mujer de entre la muchedumbre levantó la voz y le dijo: '¡Feliz es la matriz que te llevó y los pechos que mamaste!'. Pero él dijo: 'No; más bien: ¡Felices son los que oyen la palabra de Dios y la guardan!' “(Lucas 11:27, 28).
Y es que Jesús se sentía muy feliz cumpliendo los deseos de su Padre, lo que incluía dar a conocer la esperanza de vivir para siempre. Por eso, tras explicar esta esperanza a cierta mujer, Jesús dijo: "Mi alimento es hacer la voluntad del que me envió" (Juan 4:13, 14, 34). Nosotros seremos igual de felices si hacemos lo que a Dios le agrada: enseñar la verdad bíblica a nuestro prójimo.
jueves, 22 de julio de 2010
Las yurtas viviendas móviles de Asia central
La yurta es una estructura redonda, similar a una tienda de campaña, de cuyas paredes cuelgan esteras vegetales decorativas. Capas de fieltro de lana de oveja forman su cubierta exterior. Estas tiendas son ligeras y fáciles de montar, pero a la vez resultan resistentes y acogedoras durante los veranos calurosos y los fríos inviernos. Los kirguis la llaman casa gris, los kazajos, casa de fieltro, y los mongoles, ger, que significa "hogar"
Las yurtas son de color marrón grisáceo o blanco brillante, dependiendo de la lana utilizada. Los kirguis y los kazajos suelen decorarlas con motivos tradicionales de brillantes colores que representan un cuerno de carnero. En el pasado, las hermosas mantas y las alfombras de fieltro para el suelo eran un indicador de la riqueza y el prestigio de la familia.
Una pieza clave de la yurta es el anillo central, o rueda, al que se conectan todas las pértigas del techo. Este anillo resistente y pesado confiere estabilidad a la estructura y permite la ventilación. Sobre él se coloca una cubierta de fieltro que puede abrirse o cerrarse según las condiciones del tiempo. En las noches despejadas, las familias la retiran y contemplan el cielo estrellado a través de la abertura.
Las yurtas mongolas emplean pértigas rígidas y techos menos inclinados: eso facilita que las estructuras soporten el azote de los fuertes vientos y los rayos que caen en las llanuras abiertas. Las de Kirguistán y Kazajistán tienen una apariencia más cónica y redondeada. Por lo general, la entrada de una yurta está orientada hacia el Sol para permitir que penetre la luz. En el interior se disponen frente a la entrada coloridas alfombras y mantas de fieltro dobladas y apiladas en arcones de madera. La costumbre es que un invitado importante o el patriarca de la familia se siente delante de esta vistosa decoración.
El lado derecho de la yurta es el reservado para las mujeres. Todos los utensilios de cocina, limpieza, costura y elaboración de fieltros se mantienen allí. El otro lado es para los hombres y es donde se colocan las sillas de montar, fustas y otros utensilios para la caza y para el cuidado de los animales.
Con el tiempo, muchos pueblos autóctonos abandonaron el nomadismo para establecerse en centros urbanos. Pero algunos pastores que crían ovejas, vacas y caballos en grandes granjas colectivas aún utilizan las yurtas durante los meses de verano.
"Cuando era adolescente recuerda Maksat, un kirguis que ahora ronda los 40 años, ayudaba a mi padre a cuidar el rebaño que tenía a su cargo. En el mes de julio, cuando la nieve se había derretido y los pasos quedaban abiertos, llevábamos a los animales hasta los pastos de alta montaña.
"Allí montábamos nuestra yurta al lado de algún arroyo, donde teníamos agua suficiente para cocinar y lavar. Y nos quedábamos hasta que el tiempo se volvía frío a principios de octubre." Puede decirse que la yurta todavía tiene un hueco en las sociedades modernas.
La yurta también está presente en algunas tradiciones funerarias de Asia central. Maksat explica: "En Kirguistán se coloca al muerto dentro de una yurta, a donde familiares y amigos acuden a llorar la pérdida de su ser querido"
En los últimos años han empezado a verse yurtas modernas en países occidentales. Hay quienes aseguran que son más prácticas y menos agresivas con el medio ambiente. Ahora bien, la mayoría son bastante diferentes de las usadas en el pasado, pues se fabrican con materiales de alta tecnología, con la intención de que sean estructuras más permanentes.
Aunque no se pueden precisar sus orígenes, el valor de la yurta es indudable. Sigue ligada a los pueblos nómadas de Asia central como un vivo testimonio del ingenio de estas gentes fuertes y adaptables.
miércoles, 21 de julio de 2010
El rey de la Selva Americano
Si pudiéramos observar de cerca a un macho adulto, veríamos un animal de hasta dos metros (seis pies) de largo, sin incluir la cola, y unos 120 kilos (260 libras) de peso. El jaguar es de hábitos solitarios y solo se junta con otros de su especie para el apareamiento. Los machos están listos entre los tres y cuatro años de edad, mientras que las hembras pueden tener su primera camada a los dos años. Por lo general, paren dos cachorros tras una gestación de entre tres y cuatro meses. En cautividad, el jaguar puede llegar a vivir más de veinte años.
Con relación al comportamiento esquivo y misterioso de estos grandes felinos, un biólogo señaló: "Es muy difícil encontrar un jaguar. Podrías estar de pie a su lado [...] y ni siquiera verlo" Su pelaje leonado, salpicado de rosetas negras con manchitas en su interior, lo ayuda a ocultarse y desaparecer en las sombras sin ser visto.
Este inteligente felino suele acechar a sus presas encaramado silenciosamente en lo alto de un árbol. Cuando una manada de desprevenidos pecaríes animales rápidos, parecidos a los cerdos pasa bajo el árbol, el jaguar se abalanza sobre ellos. Con una poderosa dentellada mata a un pecarí y de un salto vuelve a subir al árbol. Allí espera a que termine de pasar la manada, y entonces recupera su presa.
Ahora bien, el jaguar es el único de los grandes felinos que no suele atacar a los seres humanos, y nunca se le ha considerado devorador de hombres. En realidad, son estos quienes representan una amenaza para el jaguar.
Está por verse cuánto éxito tendrán los esfuerzos humanos por conservar al rey de la selva americano. De todos modos, tenemos el consuelo de saber que nuestro amoroso Creador pronto causará "la ruina de los que están arruinando la tierra" y que, tal como él se propuso, con el tiempo habrá paz entre el hombre y los animales (Revelación [Apocalipsis 11:18; Isaías 11:69).
martes, 20 de julio de 2010
¿Qué significa poner la otra mejilla?
EN SU famoso Sermón del Monte. Jesucristo recomendó: "No resistan al que es inicuo: antes bien, al que te de una bofetada en la mejilla derecha, vuélvele también la otra" (Mateo 5:39).
¿Qué quiso decir? ¿Estaba Jesús instando a los cristianos a convertirse en víctimas pasivas? ¿Se supone que deberían sufrir en silencio y negarse a buscar protección legal?
¿Qué quiso decir Jesús?
Para comprender el sentido de estas palabras, hay que tener en cuenta el contexto en que se pronunciaron y las personas a quienes iban dirigidas. Antes de la recomendación, Jesús utilizó citas de las Santas Escrituras que sus oyentes judíos ya conocían. Por ejemplo, les recordó: "Oyeron ustedes que se dijo: 'Ojo por ojo y diente por diente." (Mateo 5:38).
Los pasajes a los que aludió se encuentran en Éxodo 21:24 y Levítico 24:20. Conviene destacar que, en armonía con la Ley de Dios, el castigo de "ojo por ojo" solo se administraba una vez que el infractor había sido juzgado por los sacerdotes y jueces, quienes sopesaban las circunstancias y el grado de premeditación de la ofensa (Deuteronomio 19:15-21).
Con el tiempo, los judíos tergiversaron la aplicación de esta ley. Un comentario bíblico del siglo xix del erudito Adam Clarke explica: "Parece que los judíos se sirvieron de esta ley [ojo por ojo, diente por diente] para justificar sus resentimientos privados y todos los excesos que cometían movidos por un espíritu de venganza. A menudo, las represalias se llevaban hasta el extremo y el mal que se devolvía era muy superior al que se había recibido" Pero las Escrituras no autorizaban las venganzas personales.
Lo que Jesús enseñó en el Sermón del Monte respecto a 'volver la otra mejilla' refleja el auténtico espíritu de la Ley dada por Dios a Israel. Jesús no quiso dar a entender que si alguno de sus seguidores recibía una bofetada, debía ofrecer la otra mejilla para que lo golpearan de nuevo. En tiempos bíblicos, como suele suceder hoy día, al dar una bofetada a alguien no se buscaba hacerle daño físicamente. Más bien, se pretendía insultarlo para provocar una reacción, una confrontación.
Obviamente, pues, Jesús se refería a que si una persona intentaba provocar a otra dándole una bofetada literal o hablándole con sarcasmo hiriente, el agredido no debía buscar venganza. Más bien, tenía que tratar de impedir que se iniciara un circulo vicioso de devolver mal por mal (Romanos 12:17).
Aquellas palabras de Jesús fueron muy similares a estas pronunciadas por el rey Salomón: "No digas: 'Tal como me hizo, así voy a hacerle a él. Le pagaré a cada uno según actúe'" (Proverbios 24:29). Un seguidor de Jesús pondría la otra mejilla en el sentido de que no permitiría que otros lo obligaran, por decirlo así, a entrar en una "confrontación" (Gálatas 5:26, nota).
¿Se puede actuar en defensa propia?
Que el cristiano ponga la otra mejilla no significa que no se defienda de agresores violentos. Jesús no dijo que nunca debemos defendernos, sino más bien, que nunca debemos atacar ni sucumbir al deseo de venganza. Aunque es sensato retirarse siempre que sea posible para evitar una pelea, en caso de que uno fuera amenazado por un agresor sería adecuado que diera pasos para protegerse y que pidiera ayuda a la policía.
Los primeros seguidores de Jesús pusieron en práctica ese mismo principio al defender sus derechos legales. Por ejemplo, el apóstol Pablo se amparó en el sistema legal de su tiempo para preservar su derecho a efectuar la comisión de predicar que tenían todos los discípulos de Jesús (Mateo 28:19, 20). En la ciudad de Filipos, durante un viaje de evangelización, Pablo y el misionero que lo acompañaba, Silas, fueron arrestados por las autoridades y acusados de violar la ley.
Los dos fueron azotados y encarcelados sin juicio, En cuanto se le presentó la oportunidad, Pablo invocó sus derechos corno ciudadano romano. Al enterarse de que Pablo era ciudadano, las autoridades temieron las consecuencias y les rogaron a él y a Silas que se marcharan sin causar problemas. De ese modo, Pablo estableció un precedente en Io relativo a "defender y establecer legalmente las buenas nuevas" (Hechos 16:19-24, 35-40: Filipenses 1:7).
Al igual que Pablo, los testigos de Jehová se han visto obligados en muchas ocasiones a acudir a los tribunales a fin de preservar el derecho a efectuar sus actividades cristianas. Y eso ha ocurrido incluso en países que dicen garantizar la libertad religiosa de sus ciudadanos. Por otra parte, en lo relacionado con el delito y la seguridad personal, no debe esperarse que los testigos de Jehová pongan la otra mejilla, es decir, que acepten pasivamente los abusos. Más bien, dan los pasos legales necesarios para defenderse.
Por lo tanto, como cristianos, los Testigos hacen bien en tomar medidas para establecer ciertos derechos legales, aunque sepan que muchas veces solo obtendrán resultados limitados. Y por ello, como Jesús, en última instancia dejan esos asuntos en las manos de Dios, seguros de que actuará con pleno conocimiento de los hechos y de que cualquier castigo que él imponga será un reflejo de su justicia perfecta (Mateo 26:51-53; Judas 9). Los cristianos verdaderos recuerdan que la venganza le pertenece a Jehová (Romanos 12:17-19).









